Buscar
  • Karen Padilla

Las heridas de la infancia

Actualizado: 2 de may de 2018

LAS HERIDAS DE LA INFANCIA

Karen Padilla


En la vida sufrimos heridas. Heridas de diferentes tipos y con diferente profundidad. Pero muchas veces las heridas de la infancia son las que hieren hasta el alma y se convierten en nuestro “tema de vida” (del que hablaré en otro post).


No importa cómo haya sido nuestra infancia, de alguna u otra manera recibimos una de las siguientes, y en ocasiones, está tan adentro, que cuesta trabajo reconocerla.

Las heridas de niño influencian nuestra forma de ser como adulto, incluso la manera en la que sobrellevamos o convivimos con nuestra herida serán determinantes importantes para nuestra personalidad.


Cuáles son las heridas?


El abandono

Es la herida más común, pues el abandono no es sólo por la ausencia física de alguien sino también por la ausencia emocional. Las personas con esta herida frecuentemente no lidian bien con la soledad, ya que les molesta o les causa miedo. Estas personas tienden a desarrollar dos diferentes tipos de actitudes, por un lado pueden ser personas profundamente apegadas a la familia, pareja, hijos y les aterra que esos seres queridos “los abandonen” por lo que son aprehensivos, y la otra posible actitud es todo lo contrario, aquí están los “dejo antes de que me dejen” o “yo termino las relaciones, no me terminan”.


La humillación

Esta herida se da en los niños cuando padres, figuras de autoridad o personas cercanas minimizan sus habilidades y exponen las fallas a terceros. También cuando reciben frases descalificativas como de torpe, feo, malo, etc. Este tipo de personas desarrollan dos tipos de actitudes, ya sea personalidades muy dependientes o por el contrario, que humillan, usan el bullying para agredir a otros o incluso son egoístas.


El rechazo

Esta herida según varios autores es de las más profundas, pues deriva en rechazo a sí mismo. Al ser rechazado por personas importantes, se generan pensamientos de descalificación, rechazo y descontento hacia uno mismo. Son personas que se aíslan mucho, o por el contrario están apegadas a ciertas personas para buscar aprobación, aceptación y ojos de reconocimiento.


La injusticia

Generalmente sucede con padres autoritarios y exigentes o incluso agresivos. Por lo general esta herida se produce cuando los o alguno de los padres exige demasiado a los niños por lo que se sienten frustrados al no poder cumplir lo que se espera de ellos. Los niños que viven injusticia en la infancia se desarrollan como perfeccionistas, obsesivas del orden o de cumplir metas, difícilmente se sienten satisfechos con sus propios logros.


La traición

Esta herida es parecida a la anterior, aunque tiene una variante muy importante. Alguno de los padres o figura importante para el niño rompe una promesa, falla o miente. Estos niños se desarrollan como personas rígidas, con un fuerte rechazo a las mentiras además de una gran desconfianza aún cuando el otro no de motivos para que se piense. Justifican su necesidad de control como tener un carácter fuerte.


¿Identificas cuál es tu herida?

Es posible que tengamos más de una, pero comúnmente es una la que nos ha marcado más y que afecta incluso en el tipo de cuerpo que tenemos. Trabajar con las heridas de la infancia en terapia es trabajar con el niño interior herido y con el adulto que utiliza a ese niño en diversos momentos de la vida. Nos podemos quedar con la herida o con el aprendizaje, podemos vivir con un niño herido adentro o podemos sanar y cuidar a ese niño.


Gracias por leer este post, una vez más te invito a escribirme un email o un inbox en Facebook donde me comentes qué otros temas te gustaría leer. Hasta pronto!!

84 vistas0 comentarios