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  • Karen Padilla

Conocer mi enojo

Actualizado: 2 de may de 2018

CONOCER MI ENOJO

KAREN PADILLA


El enojo es una emoción primitiva de los humanos, el autor Salama (2008) dice que de hecho nacemos enojados, pues estamos calientitos dentro de nuestra mamá y de pronto nos sacan de ese espacio confortable y en ocasiones nos dan una nalgada sin razón alguna. Entonces entendemos que el enojo ya es inherente a nosotros, sin embargo, sobre todo en nuestra cultura, no nos enseñan a enojarnos.


En nuestra cultura somos educados en muchas emociones pero generalmente no nos enseñan cómo enojarnos ni cómo manejar el enojo, por el contrario, desde pequeños es "no te enojes", "no hagas berrinche", "no hagas cara de enojado". Una persona “muy enojona” es mal visto, ver a alguien enojado nos hace querer alejarnos, por otro lado una persona que “nunca se enoja” es vista como algo positivo…




Creo que el primer paso para aprender a enojarnos es de entrada aceptar que TODOS tenemos enojo dentro. Esto nos lleva en la Gestalt al “darme cuenta” cuando estoy enojado, saber identificar cuando me enojo y no tener esa parte anestesiada.


En segundo lugar es conocerme y saber qué tipo de enojo tengo. Según algunos autores, existen tres tipos de enojo, el explosivo, el implosivo y el asertivo.


El explosivo

Es aquél donde hay violencia física o verbal, la persona que se enoja de esta manera expresa su enojo sin importar si lastima a alguien cercano, lo que necesitan estas personas es precisamente eso, explotar, la desventaja es que es una explosión intensa, desmedida y por lo general hiriente, no es un enojo controlado


El implosivo

es todo lo contrario, es la persona que se traga el enojo, no lastima al otro pero si se lastima a sí mismo, este tipo de enojo termina en enfermedades y al final es una bomba de tiempo que eventualmente puede explotar y mucho más fuerte que un enojo explosivo, pues este ya ha sido acumulado.


El asertivo

Es el ideal donde no hay agresión ni sumisión, hay una expresión de necesidades y de límites, defensa de derechos propios y busca llegar a arreglos, acuerdos y nuevos límites. En el enojo asertivo hay personas adultas encontrando una común solución.


Una vez que sabemos cómo nos enojamos, podemos tener más claro en qué hay que trabajar de manera individual. El siguiente paso es saber qué me enoja. El enojo viene cuando el otro (a veces yo mismo) rompe una regla interna. ¿Cómo es esto? Todos tenemos reglas internas, o mejor dicho, límites. Mi regla podría ser, por ejemplo, que nadie me grite, y si alguien rompe esa regla mía, me enojo. Otro ejemplo es que mi regla es no robar y si alguien rompe esa regla mía, me enojo. Incluso cosas cotidianas como no dejar ropa en el suelo o trastes sucios como regla personal puede causarme enojo que alguien mas la rompa. Entonces, cuando detecto que estoy enojada, sé cómo me enojo, y reconozco qué me enoja, entonces podré gestionar ese enojo para intentar llegar a un acuerdo.


Existen mis reglas internas, y el otro me conoce más profundamente a medida que yo comunico esas reglas internas (ya que el otro no puede adivinarlas), y si las rompe, está entonces dentro de mi tener la calma de buscar la respuesta a una serie de preguntas como ¿Estoy enojado porque el otro no hizo las cosas como me parece a mi que tendrían que ser? ¿Estoy enojado para que el otro haga las cosas como quiero o estoy enojado para explicar mi molestia y buscar acuerdos? ¿Mi enojo es proporcional al suceso o esta desmedido-desbordado? ¿Mi enojo está cerrado o esta abierto a yo también hacer ciertas reglas más flexibles?


Una vez que tenemos estas respuestas puedo encontrarme con mi sabio interno y entender cuál es mi verdadera necesidad y qué busco con mi enojo. Gritar no me va a traer la solución, de hecho, si comienzo a gritar no puedo escuchar al otro, ni siquiera me puedo escuchar a mi mismo, el grito no escucha, solo expone, reclama y hiere.


Validar mi enojo, así como el del otro, es darle la importancia que tiene, es ponerle atención y encontrarme con el otro desde un enojo asertivo. El enojo tiene reglas, y estrategias para manejarlo, reglas de las que hablaré en el siguiente artículo, por ahora el primer paso es darme cuenta cuándo estoy enojado, saber cómo me enojo y entender qué situación desató mi enojo, pero sobre todo, qué ganancia busco obtener con ese enojo.


Y tú, ¿cómo te enojas?

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